Ni la arena blanda y dura con la que se encontraron en el trayecto fue un obstáculo para que el “Team Nosiglia” se convierta en protagonista en la 41 edición del Dakar, que arrancó ayer con la etapa que unió las ciudades de Lima y Pisco.
Acelerando a fondo, los representantes bolivianos quedaron en lugares expectables en sus respectivas categorías.
Wálter Nosiglia Navarro cumplió una primera etapa dentro de lo previsto, con un tiempo de una hora, 31 minutos, 28 de segundos, tras cubrir el tramo de Lima a Pisco, quedó en la posición número 11, entre 23 máquinas, que llegaron a la meta.
Luego de cumplir un enlace extenuante de 247 kilómetros, los corredores emprendieron el tramo cronometrado de 84 kilómetros. Los participantes en esta categoría comenzaron bastante estrechos, midiendo la distancia y tomando el pulso a la prueba, en una etapa de estudio, donde se encontraron con arena blanda y dura.
Los argentinos Nicolás Cavigliasso y Jeremías González tomaron la delantera, esa posición la resguardaron a lo largo de los kilómetros hasta llegar al punto de meta. Cavigliasso quedó primero con un registro de 1h17´15" y González se acomodó como segundo con 1h21´10". Entretanto, el checo Tomas Kubiena fue tercero con 1h25´37".
Nosiglia tuvo problemas para encontrar un punto de control, esto le quitó tiempo y al final pudo reencaminarse para llegar en la posición 11 (1h31´28"), pero en líneas generales se cumplió con el objetivo del equipo que era colocar al "mochilero", Santiago Hansen, más adelante para correr juntos en la segunda etapa. Hansen se situó en la octava casilla con 1h29´11".
"Comenzamos muy dentro de lo previsto. Sirvió para ir poniéndonos a tono de lo que tenemos que hacer en los siguientes días", manifestó Nosiglia al término de la competencia. Mientras, el otro representante boliviano en esta categoría, Leonardo Martínez alcanzó la ubicación 21 con 1h44´27", entre 23 registros de pilotos en la línea de llegada hasta las primeras horas de la tarde.
