LONDRES. La primera ministra británica, la conservadora Theresa May, continuó ayer buscando apoyos a su acuerdo del "brexit", entre presiones desde su propio partido para que posponga la votación en el Parlamento prevista el próximo martes, en la que parece abocada a una derrota.
El presidente del grupo conservador en la Cámara de los Comunes, Graham Brady, se mostró abierto a retrasar el voto.
