El barco de la ONG alemana Lifeline, que lleva seis días esperando en el mar con unos 230 migrantes a bordo a que le autoricen entrada a un puerto seguro, podría atracar próximamente en Malta, según confirmó el primer ministro italiano, Giuseppe Conte.
El Gobierno de Malta, sin embargo, aún no ha dado la autorización y se ha limitado a señalar que trabaja para dar una solución a este barco.
El fundador de Lifeline, Axel Steier, dijo a EFE que han preguntado a las autoridades maltesas qué va a ocurrir y de momento no han recibido el permiso para acceder a un puerto.
Según Conte, el primer ministro maltés, Joseph Muscat, le dijo en una conversación telefónica que el barco será recibido por su país y que "se investigará a la embarcación para averiguar su efectiva nacionalidad y si se han respetado las reglas de derecho internacional por parte de la tripulación".
