El Gobierno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en su política de separar las familias de inmigrantes indocumentados tras su detención en la frontera, apartó de sus parientes a 1.566 menores de edad más de lo que se había informado.
La organización defensora de las libertades civiles indicó que el Departamento de Justicia divulgó la cuenta final, que sitúa en 5.460 niños el total que fueron separados de sus familiares mientras se aplicó esta política, pocas horas antes de que venciera el plazo dado por un tribunal federal para la identificación de todos los niños apartados de sus parientes desde mediados de 2017.
"Es impresionante que otras 1.566 familias, incluidos bebés e infantes, se sumen a los otros miles ya separados por esta política inhumana e ilegal", señaló en una declaración Lee Gelernt, abogado de la Unión Americana de Libertades Civiles.
