Más de una veintena de personas, 14 de ellas extranjeras, murieron en un asalto llevado a cabo anoche por un comando talibán al Hotel Intercontinental de Kabul, que fue liberado ayer por las fuerzas de seguridad afganas tras más de 12 horas de combates.
El portavoz del Ministerio afgano del Interior Nasrat Rahimi, confirmó a EFE que entre las víctimas mortales hay nueve ucranianos, un griego, un kirguís y tres extranjeros aún no identificados e informó que 11 de los fallecidos son empleados de la aerolínea afgana Kam Air.
Sin embargo, una fuente de la aerolínea informó a EFE que la compañía ha confirmado por ahora diez empleados extranjeros fallecidos; ocho de ellos, ucranianos y dos venezolanos.
El portavoz de Interior detalló que, además, seis civiles afganos y diez miembros de las fuerzas de seguridad resultaron heridos.
Las fuerzas de seguridad rescataron a 151 empleados y huéspedes, 40 de ellos extranjeros.
Entre los fallecidos se encuentra el jefe del Directorio de Telecomunicaciones de la provincia afgana de Farah (oeste), que estaba en el hotel, junto a sus homólogos de otras provincias para participar en una conferencia sobre tecnologías de la información, organizada por el Gobierno de Kabul.
También se encuentra entre las víctimas mortales el cónsul general afgano en Karachi (sur de Pakistán), Waheed Poyan.
Los talibanes han reclamado la autoría del ataque a través de un comunicado de su portavoz Zabihullah Mujahid, quien precisó que sus combatientes identificaron "cuidadosamente" a sus víctimas y mataron a ciudadanos de los países "invasores" y miembros del Gobierno afgano.
El ataque comenzó cuando un suicida se inmoló a la entrada del hotel, muy frecuentado por extranjeros, para dejar el paso libre a sus cinco compañeros, que irrumpieron cargados de armas, explosivos y chalecos listos para ser detonados.
