Grupos islámicos y rebeldes sirios intensificaron ayer su ofensiva en la ciudad septentrional de Alepo, donde, al menos, 15 personas murieron por el disparo de proyectiles en áreas bajo control de las autoridades, en vísperas de una "tregua humanitaria".
El activista Mohamed Nur informó a EFE por internet de que ayer "comenzó la segunda fase de la batalla para romper el asedio del este de Alepo", sitiado por el Ejército y controlado por la oposición.
"Los revolucionarios lograron romper la primera línea de defensa del régimen en (el distrito) de Alepo Nueva", en el oeste de la población, explicó la fuente.
Nur indicó que la ofensiva todavía está en pleno desarrollo y subrayó que, en contraste con los choques en el oeste y el suroeste de la localidad, apenas hubo ataques en la parte oriental.
