Las necesidades generadas por el desplazamiento masivo de civiles que huyen de los combates en la provincia de Idlib y otras zonas del noroeste de Siria superan las capacidades de las agencias humanitarias, según la ONU.
"Las necesidades humanitarias están aumentando de forma exponencial", señaló ayer el portavoz Stéphane Dujarric, que recordó que la actual emergencia se suma a una situación previa que ya era dramática.
Según datos de Naciones Unidas, sólo en los últimos tres días unas 143 mil huyeron ante el aumento de las hostilidades en el último bastión opositor del país, objetivo de una gran ofensiva del Gobierno de Damasco y sus aliados.
En total, desde principios de diciembre, el número de desplazados asciende a más de 830 mil.
