El presidente colombiano, Juan Manuel Santos, abrió ayer una vía de diálogo con la oposición uribista para encaminar la paz con las FARC tras la inesperada derrota del Sí en el plebiscito del domingo 2 de octubre sobre el acuerdo firmado con esa guerrilla.
Santos dijo que recibió con entusiasmo la designación de tres voceros del Centro Democrático, partido liderado por el expresidente y senador Álvaro Uribe, líder de la campaña del No en el plebiscito, "para sentarse a dialogar y llevar a feliz término el proceso de paz".
Esos tres miembros serán Óscar Iván Zuluaga, que fue rival de Santos en las elecciones presidenciales de 2014, su compañero de fórmula para la Vicepresidencia, Carlos Holmes Trujillo, y el senador Iván Duque, una de las nuevas figuras del uribismo.
Para dialogar con ellos el jefe de Estado designó al jefe del equipo negociador del Gobierno, Humberto de la Calle; a la canciller, María Ángela Holguín, y al ministro de Defensa, Luis Carlos Villegas.
De este modo, Santos anunció de paso la ratificación de De la Calle, quien ayer por mañana puso su cargo a disposición del presidente para no ser "obstáculo para lo que sigue", según dijo en referencia a los cambios que el resultado del plebiscito forzará en la relación con las FARC.
La opción del No obtuvo 6.431.376 votos (50,21 %) frente a los 6.377.482 sufragios a favor del Sí (49,78 %).
En su declaración, el jefe de Estado reiteró su llamado a la unidad y pidió "dejar atrás las rencillas, los odios y la polarización". Agregó que "con la voluntad de paz de todas las partes" se podrá "llegar pronto a soluciones satisfactorias para todos".
En caso de que sea así, "el país saldría ganando y el proceso terminaría fortalecido", en opinión de Santos.
"De nuestra parte, existe toda la voluntad y la determinación para que así sea", apostilló.
