El número de muertos por inanición en la localidad asediada siria de Madaya, al noroeste de Damasco, ascendió a 35 pese a la entrada de dos convoyes humanitarios esta semana, anunció ayer la ONG Médicos Sin Fronteras (MSF).
Desde la llegada del primer cargamento con comida y medicinas a la población, el lunes 11, murieron cinco personas.
Estas víctimas se suman a los cinco muertos del pasado día 10 y a los 23 que perdieron la vida por la falta de alimentos durante el mes de diciembre.
Por ese motivo, MSF exigió la evacuación médica inmediata de los enfermos más graves por desnutrición para evitar nuevas pérdidas humanas. "Esto es impactante, los pacientes siguen muriendo a pesar de la llegada de dos grandes convoyes humanitarios internacionales", declaró el director de Operaciones de MSF, Brice de le Vingne.
