El ex presidente del Comité Cívico Potosinista (Comcipo), Armando Sánchez, denunció que son los propios potosinos quienes dañan a su región.
El exdirigente cívico hizo referencia a dos proyectos que fueron impulsados por profesionales potosinos que pese a conocer el daño que harían a la región se aferraron a ellos ante los cuales se tuvo que movilizar al pueblo potosino.
El primer proyecto se refiere al loteamiento del Salar de Uyuni que fue impulsado por el senador potosino Gonzalo Valda (MIR), quien con apoyo de parlamentarios de esta parte del país logró que se apruebe la Ley 1854 que redujo el área de reserva del salar de 2.326.000 hectáreas a solo 1.344.000.
El senador Walter Zuleta (MNR) y diputados potosinos viabilizaron esa ley con la cual se loteó el salar dando paso a que la empresa Non Metallic se apropie de la zona más rica en ulexita y simule una sociedad con la chilena Química del Borax (Quiborax) para demandar al país tras la anulación de las concesiones mineras.
CERRO RICO
"Hay tan malos potosinos que querían aplanarlo el Cerro Rico de Potosí, frente a eso en una reunión realizada en la Cámara de Minería los largamos por la tangente a la secuela de Goni y se dejó constancia que el Cerro Rico no se toca", destacó Sánchez en entrevista con los medios de comunicación de la Villa Imperial.
El potosino Alberto Alandia, en su condición de presidente de la Corporación Minera de Bolivia (Comibol), intentó consolidar la entrega de la totalidad del Cerro Rico de Potosí a una empresa extranjera para que realice la explotación de plata por el sistema open pit (a cielo abierto), aspecto al que se opusieron los dirigentes cívicos y el pueblo potosino.
