Un terremoto de magnitud 7,6 conmocionó ayer a la población de cinco regiones del sur de Chile en el día de Navidad, sin causar víctimas, pero sí daños en viviendas y carreteras y afectando los servicios básicos.
El fuerte movimiento telúrico tuvo lugar en la mañana y se sintió en las regiones de Biobío, La Araucanía, Los Lagos, Los Ríos y Aysén.
El temblor tuvo una profundidad de 30 kilómetros y su epicentro estuvo situado a 67 kilómetros al noroeste de Melinka, en la región de Aysén.
Pocos minutos después de producirse el sismo, el Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada (Shoa) alertó del riesgo de tsunami en el litoral de la zona afectada, por lo que el gobierno dio la orden de evacuación inmediata.
Siguiendo los planes de evacuación fijados por Protección Civil y apoyados por bomberos y agentes de la Policía, unas 4.000 personas se alejaron de las zonas habitadas de la costa para desplazarse hacia a las partes alejadas al menos 80 metros o elevadas por encima de 30 metros.
