Remontada épica. Argentina tuvo 11 minutos mágicos para vencer a Egipto (3-2), clasificar a cuartos de final y seguir soñando con un nuevo título Mundial.
Este martes, en el estadio Mercedes Benz de Atlanta, la Albiceleste jugó uno de sus partidos más exigidos del torneo y en el que por primera vez tuvo que remontar un marcador en contra.
Después de la agónica victoria sobre Cabo verde (3-2) en dieciseisavos de final, parecía que Argentina había aprendido la lección, de defender mejor y ser contundentes en ataque. Pero no fue así.
Yasser Ibrahim ganó de cabeza un centro en el área ante la pasividad de la defensa argentina, para anotar el 1-0 a favor de los “Faraones” cuando apenas se cumplía el primer cuarto de hora (15’).
Pese a ese gol, la Albiceleste intentó reaccionar y se encontró con una inmejorable oportunidad de igualar el marcador cuando Nicolás Tagliafico fue derribado en el área y el árbitro cobrara penal.
Sin embargo, Lionel Messi no estuvo fino y su remate fue atajado por Mostafa Shobeir. Con el 1-0 se fueron al descanso.
En el complemento, Egipo se fue sintiendo más cómodo, atrincherado en su territorio y listo para liquidar el pelito en la contra.
Mostafa Zico anotó el 2-0, pero el árbitro anuló el gol por una falta en el inicio de la jugada; empero, Zico tuvo su revancha a los 67 y, nuevamente en un contragolpe, puso el 2-0.
Parecía que la campeona mundial se desmoronaría, pero su virtud fue nunca tirar la toalla y guiada por Messi, busco la remontada.
Descontó a los 79’, con un cabezazo de Cristian Romero tras un centro de Messi (2-1); y marcó el empate a los 83’ por intermedio de “La Pulga”, que remató un balón que quedó suelto dentro del área egipcia (2-2).
Pero en los planes de Argentina no estaba estirar el partido hasta el alargue, es por eso que siguió atacando y logró el 3-2 a los 92’. Esta vez la jugada nación de un ataque egipcio y una contra albiceleste que terminó con un centro de Lautaro Martínez para que Enzo Fernández conectara de cabeza y le diera el triunfo a los sudamericanos.
