A Colombia le faltó este martes lo que le faltó todo el Mundial: contundencia en el ataque. Perdió ante Suiza en los penales (4-3) después de igualar sin goles en el tiempo reglamentario y en el alargue. Y así, quedó eliminado en octavos de final.
A excepción del partido debut ante Uzbekistán (3-1), la selección cafetera siempre fue un equipo vertical, con mucha intensidad y llegadas al arco rival, pero sin efectividad a la hora de anotar.
Lo sufrió ante RD Congo (1-0), Portugal (0-0) y Ghana (1-0), partidos en los que pudo ganar y por goleada, pero que terminó con muchos sobresaltos. Y ayer no fue la excepción, fue levemente superior a Suiza y generó las situaciones de riesgo más claras.
Sin embargo, ninguno de los delanteros estuvo fino y el marcador se mantuvo en blanco. Ni siquiera los 30 minutos de alargue sirvieron para romperlo y la llave se definió desde los 12 pasos.
