España eliminó a Portugal en octavos de final, pero los focos del AT&T Stadium de Arlington (Texas) estuvieron en Cristiano Ronaldo, que con 41 años jugó su último Mundial.
Si bien había un billete en juego para los cuartos de final del Mundial de Norteamérica, la principal atención estaba en saber si el de este lunes sería el último partido de CR7 en un Mundial.
Y así fue. Sin mucho brillo, al margen de sus tres goles en la presente edición mundialista, Cristiano Ronaldo no fue ese jugador desequilibrante en el que se apoyaba su selección.
“Mañana me levantaré igual que hoy, con la conciencia tranquila. He ganado tres títulos con Portugal. Antes de Cristiano, Portugal no tenía ningún título. Estoy contento. El mayor título que gané con la selección fue en 2016 (la Eurocopa); para mí tiene la misma dimensión que un Mundial. Mañana será otro día y la vida sigue”, dijo en zona mixta.
“Estoy triste por salir así del Mundial, pero, como dije en la conferencia de prensa, he dado todo, lo mejor de mí. Y salgo con la conciencia tranquila. Así es el fútbol, a veces se gana y a veces se pierde. Hay que seguir”, completó.
Por otro lado, dejó su futuro en el fútbol en el aire, a expensas de hablarlo con su familia. “Fue mi último Mundial, pero de lo demás habrá tiempo para pensar, estar con mi familia y no decidir cosas con la cabeza caliente. Y seguir la vida”, señaló.
