Con una goleada de proporciones (4-1), Bélgica le ganó a Estados Unidos, acabó con la polémica habilitación de Folarin Balogun y dejó al Mundial 2026 sin ningún anfitrión en competencia. De paso, “Los Diablos Rojos” clasificaron a los cuartos de final.
La previa del partido jugado este lunes en el Lumen Field de Seattle (Washington) estuvo centrado en la polémica decisión de la Comisión Disciplinaria de la FIFA, que le suspendió el castigo al goleador estadounidense Balogun, quien no debía jugar el duelo ante Bélgica por la expulsión sufrida en dieciseisavos de final frente a Bosnia y Herzegovina.
Dicha comisión afirmó en un comunicado que el delantero era culpable por su expulsión y, como consecuencia de ello, le impuso una multa de 40 mil dólares y una suspensión de un partido.
Sin embargo, informó que al aplicar el artículo 27 del Código Disciplinario, el organismo dejó la sanción deportiva en suspenso y a prueba por un año, lo que le permitía jugar este lunes el partido contra Bélgica correspondiente a los octavos de final del Mundial.
La controvertida decisión de la FIFA tomó proporciones descomunales de polémica luego de que se revelara que en el caso intervino el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, con una llamada telefónica al presidente Gianni Infantino.
“Pedí una revisión porque no pensé que fuera falta, y ya sabes, repito, soy bueno en estas cosas. No pensé que fuera falta, pensé que eran dos grandes atletas que chocaron y se enredaron, eso no fue un tipo golpeando a alguien en la cara ni nada por el estilo”, admitió Trump.
