Apenas 35 minutos duró la final de la Copa de Italia, sentenciada en ese tiempo por el Inter de Milán con los dos goles de Marusic en propia puerta y Lautaro Martínez, entre los errores defensivos del Lazio, para culminar el “doblete” del campeón de la Serie A (0-2).
Al Inter le bastó con aprovechar los defectos de su adversario. No necesitó más para llevar la final hacia su terreno con la naturalidad y la superioridad que ya se presuponía la diferencia de nivel en este caso ejercicio entre el conjunto “neroazzurro” y el celeste, el noveno en la liga y el finalista frustrado este miércoles.
Las paradas puntuales de Josef Martínez apagaron cualquier intento del Lazio, con la tensión final de una entrada de Pedro sobre Dimarco, con amago de tangana.
