El Inter de Milán se consagró este domingo campeón de la Serie A a falta de tres fechas tras imponerse al Parma (2-0) y certificó el vigésimo primer “Scudetto” de su historia en San Siro, un estadio que no cantaba el alirón “nerazzurro” como local desde hacía 37 años.
Estaba todo de cara para el Inter. Quería el trofeo, lo rozaba, y solo le bastaba un punto. Milán se tiñó de azul y negro durante todo el domingo, y el recibimiento del autobús demostró las ganas que tenían los interistas de festejar el título y arrebatárselo al Nápoles, como sucedió hace dos temporadas.
El Parma, pese a no jugarse nada, saltó concentrado y no puso fácil el alirón al Inter. El equipo dirigido por el español Carlos Cuesta compitió bien durante la primera parte, manteniéndose ordenado en defensa y cerrando espacios. El Inter rozó el gol tras un disparo al larguero y un posterior rebote que el portero logró despejar sobre la línea.
El esperado tanto “nerazzurro” se hizo de rogar durante toda la primera mitad. Tras un Parma replegado y un partido bloqueado, el conjunto local buscó los espacios mediante pases verticales. Ahí apareció Marcus Thuram, protagonista de una temporada brillante como socio de Lautaro Martínez y también como referencia goleadora en ausencia del argentino. Abrió la lata en el 45, y San Siro estalló.
