Sudáfrica alcanzó la gloria de su cuarto título mundial de rugby tras ganar en una final agónica (11-12) a una heroica Nueva Zelanda que jugó buena parte con un hombre menos y que pudo ganar de haber tenido más acierto ante palos.
Los Springboks repitieron este sábado el título lograron en 2019 en Japón y se coronan como el equipo con más coronas mundiales, al superar a los All Blacks, que se quedan con tres.
Tras la “haka” neozelandesa que precedió al choque, ambos equipos salieron a hacer su juego. Sudáfrica con la presión asfixiante de su hercúlea línea y Nueva Zelanda con juego móvil en busca de espacios.
