Nápoles no pasó del 1-1 ayer domingo en el estadio “San Paolo” napolitano contra Génova, en duelo correspondiente a la trigésima primera jornada de la Serie A, pero el punto conseguido fue suficiente para aplazar la fiesta "Scudetto" de Juventus Turín.
Una derrota de Nápoles le habría entregado matemáticamente ayer domingo el título al Juventus, al que sin embargo le bastará empatar el próximo sábado en el campo del Spal de Ferrara para celebrar su octavo título consecutivo.
El equipo del técnico Massimiliano Allegri suma actualmente veinte puntos de ventaja sobre un Nápoles que se atascó ante un Génova valiente.
Ya casi seguro de la segunda posición liguera, fuera de la Copa Italia y con la próxima cita con el Arsenal en los cuartos de final de la Liga Europa como última motivación de la temporada, Nápoles controló el ritmo y tuvo las mejores oportunidades, aunque chocó ante la valentía de un Génova que celebró el empate.
