Tres al hilo. Calero sumó anoche su tercera victoria consecutiva dentro de la Liga Boliviana del Básquetbol (Libobásquet) tras vencer en un partido muy cerrado al último campeón del certamen, San Simón, de Cochabamba, por 75 a 62.
En la previa, esta segunda presentación ante su hinchada se convertía en un partido difícil para el cuadro calereño que llegaba después de haber vencido a Vikingos, en Tarija.
Desde el primer minuto de juego en el local primó la falta de acierto en los lanzamientos hecho que hizo que se vuelva un partido de ida y vuelta.
Calero no tuvo la misma energía que mostró en el clásico potosino y ello molestó bastante al técnico que pese a haber sumado no salió satisfecho por el rendimiento de su equipo.
Calero ejerció una marcación en salida y ello le permitió adueñarse del primer cuarto por 17 a 13, pero esta diferencia de cuatro unidades no era una garantía para encarar el resto del encuentro.
En el segundo cuarto, los refuerzos de Calero: el norteamericano Adegoke Abiodum y el argentino Agustín Ambrosino se pusieron el equipo al hombro y empezaron a convertirse en hombres claves en la ofensiva.
