El australiano Daniel Ricciardo (Red Bull), segundo el Gran Premio de Singapur, disputado ayer en el circuito de Marina Bay, en cuyo tramo final inquietó seriamente al ganador, el alemán Nico Rosberg (Mercedes), declaró que la carrera fue apretada y que "obviamente" querían "ganar", pero que no tiene objeción alguna porque lo dieron "todo".
"Hoy fue apretado. Hicimos todo lo que pudimos y creo que fue una carrera casi perfecta. Lo único que la hubiese superado era haber adelantado a Nico en la salida", comentó Ricciardo, que es tercero en el Mundial, con 179 puntos, 94 menos que Rosberg.
"Después, a lo largo de la carrera, no estaba pensando qué pasaría cuando lo cogiera, sólo me centraba en intentar cogerlo y meterle presión", finalizó.
