Real Madrid, sin Cristiano ni Bale, acabó con un Espanyol valiente (0-2) en dos apariciones de James, justo antes del descanso, y Benzema, resolvió un partido dominado en el inicio por el anfitrión, pero que acabó con la autoridad blanca habitual en este comienzo de curso.
El pulso arrancó con revoluciones elevadas. En tres minutos, Sergio Ramos había visto una amarilla por una aparatosa entrada a Baptistao y el Madrid había dado sus primeros avisos. Un disparo cruzado de Lucas Vázquez desde la derecha y un remate de cabeza de Ramos tras un córner. Ambos se fueron desviados por muy poco.
Fue el colombiano James -titular en la Liga más de tres meses- después de un pase de Kroos y de zafarse de sus defensores, firmó un latigazo con la zurda que se aproximó a un poste con tiralíneas y eludió la estirada del portero Diego López. El 0-1, justo antes del descanso, cambiaba el guión del pulso.
