El Liverpool no pudo pasar ayer del empate (1-1) con el West Brom en el estadio de The Hawthorns y se aferra a ganar la final de la Liga Europa frente al Sevilla el próximo miércoles para disputar una competición europea el año que viene.
El conjunto dirigido por el alemán Jürgen Klopp, que hizo once cambios con respecto al equipo que empató in extremis con el plantel del Chelsea el pasado miércoles en el estadio de Anfield (1-1), finalizó la Premier League 2015/2016 en octava plaza.
