*Autor: Jose Luis Pérez Coro.
Fotografías e imágenes: Archivo.
TRADICIÓN EN EL ARMADO DE TUMBAS POR TODO SANTOS EN POTOSÍ.-
Una costumbre y tradición muy arraigada en la Villa Imperial, es el armado de tumbas en todo santos.
¿Pero que es una tumba de todo santos?
En la actualidad, una tumba de todo santos en Potosí y en algunos lugares de los Andes: es en su forma física: una instalación estructural compleja y efímera, que consta de diferentes elementos que forman el todo.
Esta instalación se la forma a manera de altar y retablo, sobre una plataforma, mesas y columnas adornadas, dispuestas artísticamente.
La misma, se la realiza en honor del difunto o de los difuntos de cada núcleo familiar, en el que pueden participar sin embargo, toda la sociedad. Es creencia y fe dentro de la sociedad misma, que los difuntos, desde el más allá, o el mundo espiritual, vuelven al mundo terrenal especialmente por estas fechas.
Este armado o armados, se los realizan generalmente al año de fallecido el ser querido, con gran boato y notoriedad, a puerta abierta para toda la sociedad, pero que sin embargo también se lo puede realizar en fechas anteriores al año de fallecimiento del ser querido. Después de realizado la tumbita al año de la muerte del ser querido, muchas familias siguen realizando el armado de tumbitas, todos los años, ya en unitario o en conjunto compartiendo tumbita con otros seres querido fallecidos anterior o posteriormente, pero con la característica que la realizan con más decoro, y entre la intimidad de familiares y ya no de forma pública.
En estas tumbas o “tumbitas”, como también las denomina el pueblo, el elemento central; es la imagen o fotografía del difunto.
Alrededor de esta, se colocan diferentes objetos y elementos entre los que se pueden apreciar: flores, “masitas”, (repostería) dulces, fruta seca, comidas en platos varios, etc. (Es importante aclarar, que cada uno de estos elementos, posee significados particulares, que por espacio y por no ser tema central, no se detallarán en el presente estudio, pues por su complejidad, merece estudio aparte).
Esta actividad, se la realiza en Potosí, desde el 29, 30, 1, 2 y 3 de noviembre de cada año.
La gente, sea pariente o no, tiene la costumbre de ir a visitar estas tumbitas a cada casa en las que se arman, en el que una vez frente a la tumba, realizan rezos, y los niños, hasta cánticos en honor al difunto o para la almita. Y en retribución y agradecimiento, los familiares que han armado la tumba, invitan y obsequian a los visitantes o “tumbeadores” las respectivas: masitas de diferentes tamaños, sabores y formas, además de bebidas espirituosas. (Las características y detalles de esta actividad de igual manera, es muy rica compleja, y merece estudio aparte. Por lo pronto solo eso diremos, para tener una idea general, de lo ya mencionado).
FECHAS Y ACTIVIDADES DE TODO SANTOS.-
El 29 o 30, se realiza el armado de las tumbas de todosantos en honor a los “angelitos”, que así se denomina a los fetos, neonatos, bebés y niños (wawas) principalmente, que algunos los extienden a adolescentes y jóvenes que fallecieron prematuramente “sin conocer pecado, siendo inocentes y por lo tanto angelitos”. El 31, es dedicado a visitar las tumbas de los angelitos. El mismo 31, por otra parte, se lo ocupa en armar las tumbas para los adultos.
El 1 de noviembre, es el día principal en el que todas las “almitas” de los difuntos “desde medio día” llegan a visitar a sus parientes y disfrutar del banquete y mesa de todosantos que han armado en su honor. (Según la tradición, llegan en forma de viento, por ello a medio día, afirman, que se suceden grandes ventiscas, y eso lo atribuyen a la llegada de las almitas).
El 2 de noviembre, las almitas aún están en el mundo terrenal, y muchos van al cementerio a realizar similares rituales y a visitar a sus difuntos. Los siguientes días, se procederá al “desatado” o desarme de las tumbas, para que al siguiente día, se proceda al Alma Kacharpaya, que es la despedida que se hace a las almitas. En algunos casos, coincide con el cabo de año, y los dolientes proceden a quitarse el luto que han llevado por un año entero como forma y muestra de dolor y respeto.
Este cabo de año, al final se la realiza con fiesta y celebración en honor al difunto y al ser querido.
Tales son en breve, de forma resumida y general, las costumbres en la Villa Imperial de Potosí.
ANTECEDENTES DOCUMENTALES DEL ORIGEN DE LAS TUMBAS DE TODOSANTOS.-
La costumbre de armar o instalar tumbas en domicilios o cementerios, tiene un origen que es mestizo: autóctono y europeo o español.
Los antecedentes documentales e historiográficos, se remontan en la región de Potosí, al siglo XVI respecto a su influencia española.
Pero en su parte autóctona o precolombina, se remontan milenos antes, con sus características propias que la distinguen.
INFLUENCIA AUTÓCTONA PRECOLOMBINA: LAS TORRES FUNERARIAS Y CHULLPAS.-
Las culturas y civilizaciones distribuidas por los Andes, tuvieron en común, entre otras, la costumbre milenaria que corresponde a la forma en que procedían en ritual y culto, a la muerte de uno de los suyos.
Las necrópolis precolombinas, con sus enterramientos, depósitos en cuevas o en torres funerarias, tienen su relación entre todas estas culturas, con las Chullpas, tumbas o momias, distribuidas por todos los Andes.
En todas estas, el elemento central es: el difunto momificado. (O difuntos, si la tumba es en conjunto). Alrededor de la momia, en estos espacios, están distribuidos un sinfín de objetos y elementos, entre los que se puede apreciar: alimentos varios, instrumentos de trabajo, armas de combate, juguetes, muñecos, instrumentos musicales, hojas de coca, entre otras yerbas, maíz, chicha, recipientes con contenidos varios, ropa y, dependiendo del estatus o actividad de la momia, incluso animales y personas, que formaban parte de estos objetos y elementos.
Aparte de ello, sus allegados, o los vasallos de su región o ayllu, cada fecha conmemorativa, solían sacar al difunto de su tumba, para celebrarlo en festejos varios, obsequiándole u otorgando objetos de valor. Curiosamente estas celebraciones coincidían y coinciden con la celebración de todos santos de la religión católica.
Y como seguramente el lector habrá podido deducir, todo este complejo de armado y culto funerario, tiene su similitud en la actualidad, con lo que se realiza respecto al armado de tumbas de todo santos.
INFLUENCIA ESPAÑOLA, LOS TÚMULOS Y CATAFALCOS.-
Respecto a su influencia española, tiene origen directo en los denominados túmulos o catafalcos, que son armados o instalaciones efímeras en conmemoración y honor de algún rey, que se la construye en iglesias, espacios públicos, etc.
Esta manifestación de ostentosidad, tiene origen en las exequias o ceremonias de difuntos realizadas a la muerte y en honor del emperador Carlos V y para los sucesivos reyes españoles hasta la independencia. En la república, sin embargo se las seguirán practicando pero ya con otras connotaciones y diferencias.
Los funerales de Carlos V, son considerados por muchos estudiosos del asunto, como el origen de los túmulos y catafalcos que se practican en el mundo hispano de uno u otro continente.
CATAFALCOS EN LA VILLA IMPERIAL.-
Por su parte, en La villa Imperial de Potosí en 1558-1559 de igual forma que en Europa y otras regiones de dominio español, se celebraron con gran boato solemnidad, las exequias y funerales de Carlos V. Con la notoriedad que en Potosí se las realizó al año del fallecimiento del monarca.
Todo este conjunto de hechos, pero principalmente el de las exequias en honor a Carlos V realizado en Potosí, forman parte del origen de lo que en tierras potosinas se conoce hoy: como tumbas de todos santos.
Para corroborar aquello, vamos a referirnos a un acontecimiento registrado y presenciado por Bartolomé Arzáns de Orsúa y Vela el año de 1725 en Potosí, sobre los funerales de Luis I rey de España.
Este dato es valiosísimo porque Arzáns es testigo de este acontecimiento, que lo registra y anota de la siguiente manera:
“…En el primer cuerpo, debajo de cuatro arcos de este metal (plata), se puso la tumba con riquísimo adorno, con las insignias reales, corona con preciosas piedras, cetro, espada y mundo, con cuatro reyes de armas en los cuatro cantos en cuadro […]. Las columnas de aquellos arcos eran de fina plata, porque de grandísimos candeleros se proporcionó, de modo que parecían ser hechas para el caso.” (Las negritas o los resaltados son nuestros).
Como se habrá podido apreciar, en esta época el autor refiere a estos túmulos como tumba, tal cual se los conoce hasta hoy.
Como este testimonio directo, registra Arzáns, los que pudo presenciar, además que en toda su obra, al referirse al pasado, lo hace desde los funerales de Carlos V en Potosí.
Esta costumbre de los armados de los túmulos o catafalcos, pasó a denominarse tumba o tumbas, y con el tiempo pasó de ser armado en exclusiva para emperadores o reyes, para ser instalado y armado para toda persona difunta y ser querido, que además se entremezcló con las costumbre autóctonas de las Chullpas precolombinas, y es desde esa época, es que se la practica con sus diferencias, hasta la actualidad en Potosí.
* Autor: Jose Luis Pérez Coro. Historiador-filósofo y vicepresidente de la SIHP.
..........
Señor Lector, este es solo un reporte. La información completa está en la edición impresa de El Potosí.
