La población potosina se despidió ayer de las almas de sus seres queridos, ya sea mediante la visita masiva al cementerio, o a través de la práctica de tradiciones como el "almacacharpaya".
Por una parte, las familias que recibieron las visitas en las tumbas en los hogares y salones, nombraron a padrinos de "t'anthawawas".
Según cuenta Víctor Hugo Calizaya, quienes recibieron las "t’antawawas", ayer devolvieron muñecas muy bien ataviadas en medio de mixtura “Desde este momento se maneja el de nominativo de comadres de 't’antawawas'”, comentó.
En las casas donde se cumplió la festividad de Todos Santos, las costumbres volvieron a ser las protagonistas. La familia del difunto y los amigos cercanos se reunieron para desatar la tumba el día previo y compartieron el tradicional acto llamado q’araku y el jatun mank’a, un acto que significa alejarse del dolor de la pérdida de la persona querida y en el que se demuestra alegría. En otros casos, la población potosina se volcó al cementerio general de Potosí para colocar las flores en las tumbas y nichos.
