Un día como hoy, hace ya medio siglo, que una de las melodías insignia de Los Beatles, y de los años 60, salió a la luz en Estados Unidos y cuatro días después en el Reino Unido.
Paul McCartney escribió la balada como un mensaje esperanzador y de consuelo para el hijo de John Lennon, Julian, debido al divorcio de sus padres.
"Llevaba cerca de una hora conduciendo. Entonces, apagué la radio e intenté componer una melodía. En ese momento, empecé a cantar: 'Hey Jules, no lo estropees, toma una canción triste y mejórala...' Tenía un mensaje optimista y esperanzador para Julian: Vamos, chico, tus padres se divorcian. Sé que no eres feliz, pero estarás bien", relató en una oportunidad el músico británico.
La canción gustó tanto a Lennon y a los demás miembros del grupo, que fue lanzada como primer sencillo de la compañía Apple Records, en agosto de 1968, convirtiéndose en la canción de Los Beatles que más tiempo ha permanecido como número uno en Estados Unidos; un total de nueve semanas.
