Aldeas Infantiles SOS nacieron con una “Gota de Leche”. Literal. En 1969, en medio de una crisis que no permitía visibilizar a sectores vulnerables, como el de los niños de la calle, un grupo de religiosas de la orden de Hallein tenía a su cargo al centro asistencial de huérfanos “Gota de Leche”, en Cochabamba, pero, pese a sus esfuerzos, se sentían incapaces de atender la creciente demanda de atención a niñas y niños sin padres.
A sabiendas de que Hermann Gmeiner había fundado 20 años antes en Imst (Tirol, Austria) una organización asistencial denominada Aldeas Infantiles SOS, que para entonces ya se había reproducido en varios países del mundo, le pidieron hacerse cargo de “Gota de Leche” como una filial en Cochabamba.
Gmeiner aceptó y, de esa manera, sus aldeas ingresaron a Bolivia. El gerente de programa de Aldeas Infantiles SOS en Potosí, Juan José García, define a esta institución internacional como “una alternativa de transformación histórica los orfanatos tradicionales”.
