Potosí no obtuvo el título de “Villa Imperial” en el reinado de Carlos V (1527-1556), sino en el reinado de Felipe II (1556-1598) en 1561, con la Capitulación firmada entre los vecinos de Potosí y el Visorrey Conde de Nieva en la ciudad de los Reyes.
Se afirma que antiguamente se denominaba “Villa” a las poblaciones considerables por su extensión o por lo numeroso de su vecindario, que disfrutaba de determinados privilegios y exenciones, de carácter político y administrativo principalmente. Su característica principal que la diferenciaba del asiento y de lugar, consistía en tener alcalde con jurisdicción civil y criminal.
Los historiadores del pasado potosino han redundado en la fabulosa riqueza del Cerro y de la ciudad y pareciera que Potosí fue Villa desde su nacimiento. Hasta su exención de la jurisdicción de La Plata en 1561, y aún años más tarde, se le llamaba aun “Asiento de Minas” o “Asiento y minas”. Incluso en los manuscritos más antiguos existentes en los archivos del siglo XVI, años después de la promoción de Potosí a Villa Imperial sigue escribiéndose: “En el asyento e minas de potosy, jurisdicción de la ciudad de la plata”, más aun el propio monarca español años después sigue llamándole “asiento de minas de la villa Imperial Potosí”.
Existen diferentes opiniones acerca de que si Potosí fue primero, “Asiento de Minas o Villa Imperial”. Todo depende de la fuente que se utiliza. A través del tiempo, diversos autores que se refieren a Potosí nos relatan que el Emperador Dn. Carlos V de Alemania y a la vez Rey Carlos I de España nombró a Potosí "Villa Imperial", en demostración de la inmensa gratitud del reino español por las riquezas otorgadas a esa monarquía. Esto basado en la historia que nos relata Arzans, quien es uno de los primeros que se refiere a Potosí con este hecho histórico, testigo presencial y acucioso de una larga sucesión de acontecimientos de Potosí entre 1705 y 1736. Quién afirma que el año de 1547 al tiempo de conceder las primeras armas a esta famosa Villa, Carlos V le concedió a Juan de Villarroel “el título de descubridor del Cerro, fundador de la Villa y las armas referidas” a través de una cédula expedida en Ulma el 28 de enero de 1547 otorgando el reconocimiento al capitán Villarroel por el descubrimiento del Cerro Rico y por haber remitido 12.000 marcos (Arzans,1737-1964:t.I-10). Año después asevera que “así se hizo una famosa y nobilísima república, comenzando a intitularse la Villa Imperial de Potosí, a devoción del emperador Carlos V” (Arzans,1737-1964:t.I-62).
Al respecto G. Mendoza pone en duda esta información, aseverando que "es dudoso que si se despachó esta cédula comprendiese tal confirmación". Continua diciendo: "En los registros más antiguos de escrituras públicas de Potosí que se conservan el Archivo Nacional de Bolivia, Sucre, Potosí figura invariablemente como Asiento y no como Villa Imperial, ni siquiera como Villa. En verdad, los Acuerdos realizados en las Cajas Reales de Potosí que se conservan en el Archivo Histórico de la Casa de Moneda, Potosí figura como Asiento y no como Villa más aun como Villa Imperial. G. Mendoza se expresa de que "Arzans, con excesivo orgullo de potosino, no quiere mencionar estos orígenes humildes" (Arzans,1737-1964:t.I-41) y en verdad en ninguna parte de su obra menciona como Asiento.
Asimismo en los “Anales” de Arzans (1702-1970,25) afirma que en 1553 a devoción del emperador Carlos V, Potosí adquirió el “nombre de Villa Imperial de Potosí”, solicitando sus pobladores un escudo de armas.
Al respecto del título que menciona Arzans, es confuso, que si se despachó esta cédula comprendiese tal confirmación como asevera G. Mendoza, además utiliza dos años diferentes en la concesión del título de Villa Imperial, en la “Historia” menciona 1547 y en los “Anales” 1553.
Retrocediendo en el tiempo, uno de los cronistas del siglo XVI, Cieza de León, en su obra “Crónica del Perú”, al hablar de Potosí (que visitó en 1549) se refiere como Asiento y no como Villa, ya que estuvo por este Asiento antes de que se eleve a la categoría de Villa, afirmando: “que de muchas partes del reyno acudian Indios a este assiento de potossi, para aprovecharse” (Cieza[1553],1995:289).
Por otro lado, autores de fines de siglo XVI y principios del XVII: Luis Capoche (1585), Tito Yupanqui (1584-1588), Guaman Poma Ayala (1580-1613), Fray Diego de Ocaña (1599-1606), entre otros, se refieren a Potosí como “Villa” o “Villa Imperial”, cuando Potosí ya ostentaba el título de Villa y estaba exenta de la ciudad de La Plata.
Mario Chacón -uno de los historiadores modernos reconocidos- en su libro “Potosí histórico y artístico”, se refiere a Potosí como Asiento Minero. Partes sobresalientes con relación al tema, afirma: “surgió la nueva población mestiza en las mismas faldas del Potocsi, como un simple asiento minero. Así nació Potosí, sin acto formal de una fundación solemne...”. De igual forma hace mención a Potosí afirmando que en 1561 “se le reconoció oficialmente el nombre de Villa Imperial de Potosí” (Chacón,1977:3).
