Era un cóctel a priori imposible: una estética estridente hasta para aquel 1977, un actor desconocido, una historia llena de estereotipos y unas canciones que avergonzaban tanto como atraían. El resultado: un bombazo titulado "Saturday Night Fever", que cumplió 40 años.
El carisma de John Travolta, unas escenas de baile magníficamente rodadas por John Badham y los agudos tonos de voz de Barry, Robin y Maurice Gibb dieron la gran sorpresa y la película, estrenada el 12 de diciembre, arrasó en taquilla, además de recibir buenas críticas y lanzar la carrera y actividad de su protagonista.
Travolta recibió su primera nominación al Óscar con solo 24 años y el disco de los Bee Gees se llevó cuatro Grammy, vendió nada menos que 16 millones de copias y permaneció en las listas de Billboard durante 120 semanas.
Contenía cinco de los temas que se popularizaron en una historia en apariencia banal pero que contenía bastante de crítica social.
