El presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, no consigue artistas para su investidura pese a su pasado de televisivo y su gusto por convertir todo en espectáculo.
A menos de un mes para la ceremonia, el equipo de Trump no ha conseguido ningún cantante de renombre y acumula decenas de rechazos de artistas como Andrea Bocelli, Elton John y Céline Dion.
El magnate, habitual durante décadas en los círculos del famoseo, solo ha logrado confirmar la participación de la popular compañía de baile "The Rockettes", del coro mormón "Tabernacle" y de Jackie Evancho, una adolescente que se hizo famosa al quedar segunda en el concurso televisivo "America's Got Talent".
Su pasado como presentador del programa de telerrealidad "The Apprentice" y de su posterior variación "The Celebrity Apprentice" no parece por el momento estar ayudándole en absoluto.
El paupérrimo cartel contrasta con el que tuvo Obama en su investidura de 2009, cuando estrellas como Beyoncé, Jay Z, Mariah Carey, Alicia Keys, Mary J. Blige, y Stevie Wonder no solo cantaron sino que le expresaron su apoyo.
