El director de cine Quentin Taratino ve la bandera confederada "como la esvástica" de Estados Unidos y declara, en una entrevista publicada ayer por "The Daily Telegraph", que "ya era hora" de que su país la cuestionara.
El cineasta, que presentó en el Reino Unido su nueva película, "The Hateful Eight", señala que la cinta, ambientada tras la guerra civil estadounidense (1861-1865), se ha convertido en "más oportuna" por los recientes episodios de tensión racial en EE.UU.
"A medida que la estábamos haciendo y los acontecimientos del año y medio pasado fueron ocurriendo, la película se hizo más oportuna de lo que jamás hubiéramos imaginado", considera.
El autor de la masacre, Dylann Roof, de 17 años, había posado con una bandera de los Estados Confederados de América.
