El gobierno de Rodrigo Paz selló un acuerdo a nivel técnico con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para acceder a un financiamiento inicial de 1.900 millones de dólares, concedido a partir del compromiso de reducir el gasto público y reordenar el presupuesto en una Bolivia en déficit fiscal desde hace 12 años.
Se trata de un préstamo con el que se espera “catalizar financiamiento adicional del Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo y otros socios para el desarrollo, contribuyendo a un paquete de financiamiento más amplio de al menos $us 5.000 millones durante el período del programa”, según informó el mismo FMI, poco después de que el Ministerio de Economía emitiera un comunicado sobre el acuerdo la mañana de este miércoles.
Se trata de un programa de 36 meses en el marco del Servicio Ampliado del FMI (SAF), diseñado para países que enfrentan graves problemas de balanza de pagos. Antes se acogieron a él Argentina y Ecuador, entre otros países de la región.
Según detalló el ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, el periodo de gracia acordado es de cuatro años y medio, lo que deja el pago a la siguiente gestión de Gobierno.
La tasa de interés: una base del 4 a 4,5% –con variaciones en función a la cotización del Derecho Especial de Giro (DEG)–. calificada por Espinoza como una de las más bajas del mercado.
A LA ASAMBLEA
El acuerdo aún debe ser aprobado por el Directorio Ejecutivo del organismo –se prevé que ocurra en las próximas semanas– y en Bolivia por la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP), a donde el Ejecutivo espera enviar una ley corta la próxima semana.
El vicepresidente y presidente nato de la ALP, Edmand Lara, se pronunció solicitando conocer “la letra chica” del acuerdo; pidió a Economía publicar todos los documentos y abrir un espacio de explicación ante la ALP y el país. “No me opongo a buscar soluciones, pero me opongo a los acuerdos incompletos (...). Puede ser una herramienta, pero no puede venir a costa del bolsillo del pueblo ni a espaldas del control social”, acotó.
Planteó algunas interrogantes que ya habían sido respondidas por Espinoza más temprano.
Hasta ahora, el gobierno de Paz logró mayoría para aprobar préstamos en el Legislativo, incluso a pesar de Lara, aunque acaba de perder el apoyo de Unidad Nacional, parte de la bancada de Unidad. Antes, el líder de UN, Samuel Doria Medina, se mostró de acuerdo en buscar el apoyo de organismos multilaterales, incluido el FMI.
Ahora dijo esperar que el acuerdo frene el alza del dólar. “Estamos muy atrasados, hay que ganar tiempo negociando de inmediato con los otros financiadores, porque 1.900 millones es poco para lo que Bolivia necesita”, escribió en redes sociales.
