Vuelve a quedar expuesta. La derrota de la selección boliviana a manos de Argentina en Córdoba (4-0) dejó en evidencia –una vez más– que la identidad que se intenta construir dentro de un proceso que ya lleva más de dos años todavía no aparece con claridad y, partido tras partido, las dudas sobre el funcionamiento de la Verde vuelven a instalarse.
Los errores defensivos y la falta de profundidad en ataque volvieron a poner expuesta a un combinado nacional que no hizo pie frente a la subcampeona del mundo que anoche se presentó con un equipo mixto, sin Lionel Messi.
La última línea hizo aguas durante todo el partido demostrando que el nuevo sistema de Óscar Villegas –con tres defensores centrales– no termina de ser bien asimilado por una selección que en las pasadas clasificatorias mundialistas y en el repechaje siempre jugó con dos zagueros centrales.
Y esa falencia fue evidente en los dos primeros goles de la Albiceleste, ambos con pases filtrados por el medio de la defensa boliviana. Primero, Lautaro Martínez anotó el 1-0 a los 19 minutos; y después, Nicolás Paz puso el 2-0 antes de la media hora de juego (29’).
En el complemento, Argentina no levantó el pie del acelerador y Bolivia continuó deambulando. Es así que Cristian Romero, tras conectar de cabeza un centro de tiro de esquina (52’), y José López, quien robó un balón en salida para vencer a Guillermo Viscarra (86’), ampliaron la diferencia para Argentina (4-0).
Villegas aprovechó el amistoso de ayer para darle minutos de juego a la mayoría de sus convocados, pero ninguno pudo destacar por la superioridad de la Albiceleste, que pese a estar con un equipo mixto, fue el amplio dominador del compromiso.
La falta de identidad, solidez defensiva, manejo de balón y profundidad quedaron nuevamente en evidencia para una selección boliviana que deja más dudas que certezas en sus dos primeros amistosos de cara a las Eliminatorias al Mundial 2030.
El último cotejo de esta fecha FIFA para Bolivia será el domingo 4 de octubre, cuando en Santa Cruz se enfrente a la africana Gambia. Será el único partido de local del combinado nacional, en el que la Verde podría dar muestras de vida o seguirse hundiendo.
