En días pasados, la ciudad de Sucre fue escenario de un caso de manipulación financiera que encendió las alarmas de las autoridades locales. Según un reporte de la Fuerza Especial de Lucha contra el Crimen (Felcc), un usuario denunció dos transferencias no autorizadas desde su cuenta bancaria por un total de 2.860 bolivianos.
Este hecho puso en evidencia la vulnerabilidad de la seguridad digital frente a nuevas tácticas de hackeo que utilizan enlaces o mensajes engañosos.
Por estos incidentes, la Dirección de Cibercrimen de la Policía Boliviana emitió una alerta nacional sobre una modalidad maliciosa relacionada al uso de un virus troyano. Paola Singuri, jefa de esta unidad, explicó a la prensa que los antisociales logran que el usuario instale el virus de forma voluntaria a través de publicidad engañosa en redes sociales como Facebook, que ofrece descargas gratuitas. Una vez instalado, el virus “aprende” del sistema del celular y espera varios días para recabar contraseñas e información crítica con el fin de acceder a las bancas móviles.
