Símbolos de dos generaciones distintas, Lionel Messi y Jude Bellingham se cruzarán este miércoles en la semifinal del Mundial, en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta, unidos por su rol como motores de Argentina e Inglaterra, con un billete para la final en juego.
Messi, a los 39 años y en su sexto Mundial, disputa la tercera semifinal de su carrera en este torneo, mientras que para Bellingham es su estreno a estas alturas de la Copa del Mundo tras llegar a cuartos de final en su primera participación, en Qatar.
Lionel Messi llega al cruce con Argentina todavía en una de sus mejores versiones mundialistas. Se quitó un enorme peso de encima en Qatar, al conquistar su anhelada Copa del Mundo, y se nota en el campo.
Más libre mentalmente, suma ocho goles y dos asistencias en seis partidos, con impacto directo en casi todos los encuentros de su selección, pese a dos penales fallados.
Finalizador, generador de ocasiones y extraordinario a la hora de colgar centros a balón parado, su rendimiento permitió a Argentina plantarse en su segunda semifinal mundialista consecutiva.
El delantero del Inter Miami anotó tres goles a Argelia, dos a Austria, uno a Jordania, Cabo Verde y Egipto y el sábado en Atlanta colgó el centro para la diana de Alexis Mac Allister.
