La Alcaldía de Potosí viabilizó la venta de carne de pollo del productor al consumidor en 14 Bolivianos el kilo y se develó que los comerciantes potosinos reciben ese producto en 10 Bolivianos y lo comercializan en 21.
El alcalde Williams Cervantes aclaró que no está en contra de los comerciantes potosinos, a los cuales les pidió reducir su margen de ganancia, puesto que existe un sobreprecio desmesurado en algunos de los productos de la canasta familiar.
Tal sería el grado de especulación en los precios que la ciudad de Potosí se convirtió en la más cara del país en la que el proceso inflacionario está golpeando duro a los hogares potosinos, ya no solo de las clases más pobres sino incluso a la clase media.
En conferencia de prensa se informó sobre la venta del pollo a 14 Bolivianos el kilo y el maple de huevo de 22 a 24 Bolivianos mientras que en el comercio local esa carne está en 21 y el huevo entre 25 a 33.
Comerciantes de carne vacuna de Santa Cruz informaron su predisposición a traer el producto a la Villa Imperial, aunque se trata de un mercado muy reducido.
Cervantes comentó que no es posible que el kilo de carne de res se venda en más de 60 Bolivianos en Potosí mientras que ese mismo producto cuesta 35 o 36 en los mercados de la ciudad de Sucre.
Lo propio estaría pasando con el huevo que se comercializa entre 25 a 33 el maple, pero la venta directa realizada por los productores bajo gestión de la Alcaldía de Potosí estuvo entre 22 a 24 Bolivianos.
REGULAR
El personal de la Alcaldía está abocado a tomar contacto con los productores de alimentos para que se los interne a la Villa Imperial en precios mucho más bajos que los del comercio local. Ese es el caso de la carne de pollo que próximamente llegará a 13 Bolivianos para su venta directa a la población.
El alcalde constitucional aclaró que no están en contra del comercio local, pero piden que bajen sus ganancias que en el momento son muy exageradas y afectan el bolsillo de la población potosina.
Indicó que mientras no exista una regulación de precios se continuará con la política de traer diferentes productos como carne de pollo, huevo, queso, leche e incluso carne de res con la finalidad de que se pueda regular el precio del mercado.
