El ministro de Relaciones Exteriores, Fernando Aramayo, presentó este lunes los nuevos lineamientos de la política exterior boliviana, que tienen como objetivos fortalecer la soberanía, promover el desarrollo nacional y orientar la diplomacia hacia resultados concretos para la población.
El Canciller señaló que los nuevos lineamientos se sustentan en tres propósitos: comprender el mundo en transformación, construir una nueva acción exterior y desarrollar una diplomacia cuyos resultados puedan ser percibidos por la población.
“La política exterior debe convertirse en un instrumento del desarrollo nacional. Este es el mandato estratégico que inspira los lineamientos que hoy presentamos”, manifestó.
Aramayo indicó que Bolivia requiere una acción exterior “soberana, pragmática, previsible y capaz de producir resultados”, en un escenario internacional marcado por cambios económicos, tecnológicos y geopolíticos.
“El mundo se transforma. Bolivia también debe transformar la manera en la que se relaciona con él”, sostuvo.
Por su parte, el presidente Rodrigo Paz, sostuvo que la política exterior “debe dejar de ser solo representación y convertirse en desarrollo” y afirmó que “Bolivia no debe integrarse, Bolivia debe integrar”.
