El gobierno del presidente Rodrigo Paz inició una ronda de reuniones junto a legisladores en busca de acuerdos políticos que permitan viabilizar al menos 12 leyes de ‘reformas estructurales’, en un escenario marcado por cuestionamientos y el alejamiento de su principal aliado, Samuel Doria Medina, de la Alianza Unidad.
Fue el propio mandatario quien confirmó el inicio de las reuniones desde el viernes con legisladores, con el objetivo de comenzar el envío de las leyes a la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP) y que reciban el respaldo político a las iniciativas del Ejecutivo.
“Nos hemos reunido con diferentes grupos parlamentarios porque vamos a empezar a enviar las normas, que se van a reflejar en obras, industria, empleo, ya no dependiendo tanto del gas”, sostuvo el mandatario.
La autoridad afirmó que ahora toca al país trabajar con energías renovables. Además, detalló que las reuniones previas se harán periódicamente para explicar las leyes.
Paz afirmó que la estrategia del Gobierno es reducir la dependencia histórica del gas, aunque aseguró que Bolivia puede volver a ser un país gasífero. Paralelamente, planteó avanzar hacia el aprovechamiento de energías renovables, especialmente la solar.
Sobre las propuestas, el ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, en pasados días, informó que el Ejecutivo prepara alrededor de 12 proyectos de ley.
Entre las prioridades se encuentran una nueva Ley de Inversiones, otra de Hidrocarburos y una reforma para el sector minero, normas con las que el Gobierno pretende modificar la estructura económica consolidada durante casi dos décadas de administraciones del Movimiento Al Socialismo (MAS).
HACE CUATRO MESES
Desde marzo de este año, Paz anunció que enviaría al Legislativo un paquete de al menos 12 normas estructurales, de distintas áreas como hidrocarburos, minería, seguridad jurídica y otras.
