La Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB) y la Cámara Nacional de Comercio (CNC) advirtieron este lunes al Gobierno nacional sobre los riesgos de un eventual diferimiento en el pago de servicios básicos, medida que el Ejecutivo analiza desde junio pasado para aliviar a la población tras los bloqueos de caminos que paralizaron el país durante casi dos meses.
En un comunicado, la CEPB coincidió en que el daño causado a la economía boliviana por el último conflicto político hace necesaria la adopción de medidas extraordinarias para las familias más afectadas, pero pidió que estas se diseñen “bajo criterios de equilibrio, responsabilidad y sostenibilidad para evitar que su implementación precarice aún más la situación de las empresas”.
La entidad recordó que el sector privado, “perjudicado estructuralmente por los conflictos y la crisis que atraviesa nuestro país desde hace varios años”, tiene la responsabilidad de mantener las fuentes de trabajo y garantizar la provisión de bienes y servicios, por lo que cualquier decisión que limite su flujo financiero “va a poner en riesgo la calidad y continuidad de los servicios que recibe la población, afectando a las regiones y a la economía, y generando más problemas de los que pretenda resolver”.
La CEPB, en ese sentido, pidió al Gobierno decisiones “coordinadas, técnicamente sustentadas y consensuadas” y reiteró su disposición a participar en espacios de diálogo.
Por su parte, la CNC, en un comunicado titulado “Las empresas no pueden financiar la crisis”, fue más enfática y rechazó cualquier decreto que “obligue a las empresas a diferir el cobro de sus servicios y prohíba el corte por falta de pago”. Sostuvo que las empresas ya asumieron pérdidas superiores a 3.000 millones de dólares durante los 53 días de bloqueos y que hoy continúan afrontando el pago de salarios, impuestos, créditos y proveedores. “Las políticas de protección social son responsabilidad del Estado y no pueden ser financiadas a costa de quienes generan empleo, inversión y crecimiento”, señaló la institución, que remarcó que “la recuperación económica no se construye debilitando al sector privado, sino fortaleciéndolo”.
