Los bloqueos de carreteras se cobraron este miércoles dos víctimas fatales: una turista de Belice que no pudo recibir atención médica en Desaguadero y una mujer boliviana que llegó sin vida a una clínica de La Paz tras un traslado en ambulancia desde Guanay, en el norte paceño. La COB rechazó poner fin a las protestas y afirmó que el Gobierno tuvo seis meses para resolver los problemas del país, mientras que el evismo ratificó que el objetivo de las movilizaciones es la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
El Gobierno identificó a la primera fallecida como Anna Enns, de 56 años, ciudadana de Belice, cuya muerte se registró en la localidad fronteriza de Desaguadero. El Ejecutivo, citando informes de la Fuerza Especial de Lucha contra el Crimen (Felcc) y del Centro de Salud de ese lugar, señaló que su vida “pudo haber sido salvada” pero que “el cierre total de vías y la presencia de grupos agresivos impidieron el auxilio médico oportuno”.
“Este hecho constituye la primera víctima fatal de los bloqueos inhumanos e intransigentes promovidos por Evo Morales”, lamentó el Gobierno.
El segundo deceso, no confirmado por el Gobierno, se registró cuando una mujer era trasladada en ambulancia desde Guanay hasta La Paz. La mujer llegó sin signos vitales a una clínica privada. El médico José Luis Macuchapi informó a la Red Unitel que la paciente sufrió un paro cardiorrespiratorio durante el traslado y que, de no haber tenido que tomar desvíos obligados por los bloqueos, “evidentemente” podría haberse salvado.
La jornada de este miércoles los sectores movilizados –COB, Ponchos Rojos y evistas, principalmente– intensificaron su cerco a La Paz. Los Ponchos Rojos volvieron a instalar un bloqueo en Río Seco, en El Alto, donde de nuevo ratificaron que su objetivo es la renuncia de Paz. “El pueblo boliviano ha decidido y, como ejecutivos, vamos a hacer cumplimiento a la decisión del pueblo, que es la renuncia del presidente incapaz Rodrigo Paz”, dijo uno de los dirigentes, según recogió el portal Brújula Digital.
Entretanto, la denominada “Marcha por la Vida para salvar Bolivia”, que partió el martes desde Caracollo, se encontraba la tarde de este miércoles en Lahuachaca, en el altiplano paceño, donde sus integrantes declararon que la protesta continuará “la lucha es hasta las últimas consecuencias”. “El Presidente, su gobierno, debe renunciar”, señalaron al descartar cualquier tipo de negociación.
