En la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP) hubo polémica al modificarse este jueves, de manera sorpresiva, un artículo del proyecto de ley para la construcción de un parque lineal en La Paz. Así, intentó incluir el crédito de 100 millones de dólares financiado por JICA, que ya había sido rechazado. La jugada política del arcismo, finalmente, no surtió efecto. Los asambleístas evistas y opositores volvieron oponerse al préstamo japonés.
El 2 de abril pasado, la ALP rechazó el proyecto de Ley N° 156/2023-2024, que tenía por objeto aprobar el Convenio de Préstamo N° B-C-3, “Préstamo de Apoyo de Emergencia para la Respuesta a la Situación de COVID-19”, suscrito el 30 de marzo de 2023 con la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA), cuyo objetivo era reponer recursos ya erogados por el Estado durante la pandemia, atender la emergencia nacional por desastres climáticos y garantizar el voto en el exterior en las elecciones generales de 2025.
Un nuevo intento, el 16 de ese mes, también fracasó al no haberse conseguido los dos tercios de votos necesarios en la ALP.
El Gobierno denunció en varias oportunidades el bloqueo a este crédito en el Legislativo, donde el proyecto de ley no se aprueba desde hace aproximadamente 850 días, pese que fue incluido en el paquete de acuerdos firmado por los partidos políticos durante la reunión en el Tribunal Supremo Electoral (TSE) el 17 de febrero. Allí, se comprometieron a aprobarlo para destinar 7 millones de dólares al voto en el exterior.
El embajador japonés en Bolivia, Hiroshi Onomura, llegó a advertir que “el rechazo de nuestro crédito afectará los préstamos futuros de Japón”.
