Trabajar por una justicia “independiente y amigable”, sin “sometimientos”, es la promesa de los magistrados electos por voto popular que este martes iniciaron su gestión con la inauguración del Año Judicial 2025. Distanciados de los dos prorrogados –que no fueron invitados al acto–, el presidente del TSJ, Romer Saucedo, calculó que en los próximos seis meses la población percibirá los cambios en la “nueva justicia”.
“Estamos tratando temas de emergencia para darle en los próximos seis meses una respuesta a la población con relación a la transformación de la justicia que la gente espera. Luego de este tiempo se podrá ver las diferencias entre la anterior justicia que quedó enterrada el 15 de diciembre y la nueva justicia que ha nacido”, dijo a los periodistas en Sucre.
Al acto de posesión de Saucedo y de inauguración del Año Judicial, realizado en el hall del TSJ, en Sucre, no asistieron autoridades de los órganos Ejecutivo y Legislativo, pese a que fueron invitadas. Solo estuvo presente el procurador general del Estado, Ricardo Condori.
“UNA JUSTICIA INDEPENDIENTE”
En su discurso, Saucedo indicó que los siete magistrados electos decidieron “trabajar de manera coordinada y sin intereses personales” para construir una justicia “independiente y amigable”, además de una mejora en el acceso digital durante su gestión.
“Hoy hemos jurado ante el Señor Jesucristo mantener la independencia judicial. Una justicia independiente es la que le va a servir al pueblo boliviano, la justicia no debe estar sometida a ningún tipo de poder, ni económico, ni político”, afirmó.
La autoridad exhortó a los jueces a “ser imparciales” y actuar bajo el sometimiento único a la Constitución Política del Estado (CPE) y las leyes. “Esta gestión se va a caracterizar por eso, por el sometimiento estricto a lo que dice la Constitución y las leyes en vigencia”, aseguró.
También pidió trabajar de manera coordinada con otras instituciones de los demás órganos del Estado, pero sin que eso signifique “el sometimiento a ningún otro poder”.
