La pugna por la sede del congreso ordinario del MAS, que fue programado para octubre, subió ayer de intensidad. El propio jefe del MAS, Evo Morales, salió al frente para ratificar que el evento tendrá lugar en el Trópico y el bloque arcista reiteró que las organizaciones sociales son las que piden que este se traslade a El Alto.
El vicepresidente del MAS, Gerardo García, manifestó que “no hay vuelta atrás” con la fecha y el lugar del congreso, que se realizará del 3 al 5 de octubre y en el que se elegirá a la nueva Dirección Nacional del partido.
“Ellos (los arcistas) pueden decir cualquier cosa, están haciendo creer a nuestra base mintiendo, cosas que no vienen al caso”, manifestó García, que aprovechó para volver a atacar al Presidente.
Arce “fue o es dirigente del Partido Socialista 1” y “está buscando otra estructura política”, lo cual es una “alta traición”, ya que llegó a la Presidencia con los votos de la militancia del MAS.
En esa línea, volvió a hablar de la posibilidad de expulsar a Arce del MAS por “alta traición” al acusarlo a él y al vicepresidente David Choquehuanca de pretender eliminar la sigla del MAS.
Morales, por su parte, reiteró que el congreso será en el Trópico de Cochabamba “en cumplimiento” del estatuto del MAS.
