Malas noticias para la economía boliviana. La Inversión Extranjera Directa (IED) registró una caída impulsada por la desinversión en el sector de hidrocarburos y “en menor medida por manufacturas”, informó en su último informe la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).
“En el Estado Plurinacional de Bolivia, en 2022, se registraron entradas de IED negativas (26 millones de dólares), lo que significó una disminución importante con relación a los ingresos recibidos en 2021 (105%)”, señala la entidad estatal.
Según la organización, esta “evolución se explicó por desinversiones en hidrocarburos (307 millones de dólares), y en menor medida en manufacturas (12 millones de dólares)”.
En otras actividades económicas, según la Cepal, se recibieron inversiones positivas y los principales sectores fueron la minería (158 millones de dólares) y la intermediación financiera (73 millones de dólares) (Banco Central de Bolivia, 2023).
