El Gobierno de Bolivia apuesta por el litio y la urea para continuar con el ascenso en las exportaciones este 2023, indicó el viceministro de Comercio Exterior e Integración, Benjamín Blanco.
Con datos a noviembre de 2022, Blanco señaló que el año pasado se logró ventas por $us 40 millones por la venta de carbonato de litio y aseguró que esa cifra se “va a multiplicar este 2023”.
Bolivia encara la industrialización del litio en Potosí con la puesta en marcha de plantas de cloruro de potasio (a escala industrial), carbonato de litio y baterías (estas últimas dos pilotos), cuya producción es comercializada en los mercados nacional e internacional.
El país tiene 21 millones de toneladas de litio en Uyuni. Con ese volumen, se mantiene como el territorio con mayores reservas del metal, que se incrementarán con la exploración y cuantificación en los salares de Pastos Grandes y Coipasa, de acuerdo con datos oficiales.
Debido a su enorme potencial en recursos de litio, Bolvia es centro de atención de otros países.
El proceso de análisis de propuestas para la implementación de la Extracción Directa de Litio (EDL) se encuentra en marcha y el país debe definir quienes serán sus acompañantes en el proceso de industrialización.
UREA
Blanco también apuntó a la urea como otro dinamizador de las exportaciones bolivianas del 2022 y que continuará con ese rol protagónico este 2023.
