EnergyX no cumplió con uno de los acuerdos preliminares con el gobierno boliviano y quedó fuera del proceso para el desarrollo de proyectos de Extracción Directa de Litio (EDL) de los salares bolivianos de Uyuni, Coipasa y Pastos Grandes. No presentó sus informes finales de las pruebas piloto realizadas en las salmueras y fue descalificada. Pese a eso, esta empresa sigue presentándose, en el exterior, como una de las que desarrollarán tecnologías para el aprovechamiento del litio boliviano. Y algunos medios la secundan.
El 22 de julio recién pasado, en una nota publicada en inglés publicada por la agencia británica de noticias Reuters, el director ejecutivo de EnergyX, Teague Egan, anunció una inversión de hasta 450 millones de dólares para el desarrollo de proyectos de aprovechamiento del litio mientras se prepara para cotizar en la bolsa a partir de 2024.
Se trata de una jugada arriesgada, pero parece tener sentido si se toma en cuenta lo que declaró el multimillonario Elon Musk a Bloomberg Linea el 24 de julio: que la refinación de litio es un negocio tan seguro como imprimir dinero legalmente. Según el CEO de Tesla Inc., con el procesamiento de litio se puede obtener márgenes similares a los del software y “no se puede perder, es una licencia para imprimir dinero”.
Egan, a quien se llama “el otro Musk” le ha tomado la palabra y está reuniendo millones, aparentemente con mucha facilidad. Según la nota de Reuters, EnergyX ya ha conseguido 15,5 millones de dólares “a través de una ronda de financiación privada y financiación colectiva” y prevé “recaudar por separado hasta 75 millones de dólares en una oferta privada para inversores minoristas”. En otras palabras, son muchos los interesados en invertir en el negocio del litio y la empresa que ha anunciado que pondrá 450 millones de dólares, en EnergyX, es Global Emerging Markets Group (GEM).
Son cifras muy altas y, por ello, estas noticias deberían ser importantes para Bolivia, pero… EnergyX ya está fuera del proceso. El detalle es que la empresa minimiza ese hecho.
PONIENDO DINERO
“Funcionarios bolivianos descalificaron a EnergyX este año de un proceso de selección de tecnología DLE luego de que EnergyX presentara datos de producción 10 minutos después de la fecha límite. Egan asumió la responsabilidad por el retraso”, dice la nota de Reuters, faltando a la verdad.
El detalle es que el retraso no debe medirse en minutos porque las ocho empresas que habían sido preseleccionadas para desarrollar tecnologías EDL en los salares bolivianos firmaron memorandos de entendimiento con Yacimientos de Litio Bolivianos (YLB) comprometiéndose a presentar sus informes finales hasta las 23:50, hora boliviana, del 15 de mayo de 2022. EnergyX presentó su informe fuera de ese plazo y, de esa manera, incumplió su memorando.
Pero a Egan, “el otro Musk”, eso parece importarle poco. "Creo absolutamente que todavía tenemos una oportunidad en Bolivia", le dijo a Reuters. "Si tienen un cambio de opinión y quieren volver a usar EnergyX como proveedor de servicios o tienen cualquier tipo de estructura comercial, estamos abiertos a eso".
Con esa posición, que pasa por alto decisiones oficiales del gobierno boliviano, sigue recaudando dinero y, aparentemente, lo está invirtiendo en lobbys, ya sea en medios que reproducen su discurso o bien ofreciendo prebendas en la mismísima Bolivia.
El 4 de mayo, cuando faltaban pocos días para la presentación de informes finales, el mismísimo Egan llegó a Potosí y firmó un convenio con el gobernador, Jhonny Mamani, para poner en marcha la campaña denominada “Ver Bien para aprender Mejor”, que, según se informó, dotará de lentes a 68 mil niños y adolescentes. En su cuenta oficial de Facebook, la Gobernación de Potosí informó que EnergyX “realizará una importante donación”, pero no se proporcionó ningún monto. La gestión de Mamani no se caracteriza precisamente por su transparencia y el propio gobernador ha sido imputado por su responsabilidad en la frustrada compra de 41 ambulancias.
No es la única
EnergyX no es la única empresa que, sin tener ningún trato con el Estado boliviano, se sigue presentando en el exterior como inversionista en mercados emergentes como el del litio.
Otra empresa que parece seguir esos pasos es la ACI Systems Alemania (Acisa) que, en 2019, ya había logrado firmar un contrato con el gobierno boliviano, durante la gestión del entonces presidente Evo Morales, para industrializar el litio del Salar de Uyuni. Ese hecho motivó la reacción del Comité Cívico Potosinista (Comcipo), entonces liderado por Marco Pumari, que pidió que se le proporcione una copia del contrato, pero no fue escuchado.
Denunciando que Acisa no era la única empresa involucrada, puesto que de por medio había otra que era china, Pumari y sus codirigentes iniciaron una huelga de hambre que detonó el conflicto de 2019 en Potosí. El servicio alemán de noticias Deutsche Welle confirmó que la empresa china que también había sido considerada para el negocio era Xinjiang Tbea Group-Baocheng, que debía encargarse de procesar la materia prima para Asia.
Durante su huelga, Comcipo denunció que el gobierno de Evo Morales retrasó el ingreso de Bolivia al mercado mundial del litio, a la espera que ofertas como la de Acisa y su socia china.
De hecho, en octubre de 2010 Morales ya había anunciado que su gobierno tomaría una “decisión final” sobre la industrialización del litio, pero su decisión llegó nueve años más tarde.
Y es que el negocio del litio es mega-multi-millonario y no se limita a la explotación del energético, y de los otros existentes, sino a construcción y provisión de plantas y servicios en los tres salares.
Llama la atención que empresas del rubro petrolero cruceñas, todas ellas parte de la Cámara Boliviana de Hidrocarburos y Energía (CBHE), estén en una suerte de cruzada por participar en este negocio; empresas como “Carlos Caballero”, Kaiser y Morken, que a su vez representan a empresas internacionales interesadas en la construcción de plantas en el salar. Esas empresas bolivianas, al ser parte de la CBHE tendrían acceso a información privilegiada utilizada para sus intereses. Suenan, también, nombres de empresas chinas como Zigong Jinshan Punp & Valve, que fue descalificada por presentar perfiles profesionales falsos, pero sigue moviendo hilos para obtener por lo menos un contrato, una tajada de una torta que todos admiten como suculenta.
Actualmente, son varios los países involucrados en la explotación de litio y, según Blomberg Linea, el primer lugar es ocupado por Australia, seguido de Chile, China y Argentina. Al referirse al negocio del litio, Elon Musk no menciona a Bolivia. El otro, Teague Egan, no solo llegó a nuestro país sino que estuvo en Santiago, negociando con el exejecutivo de SQM Salar, Juan Carlos Barrera, la posibilidad de controlar el mercado del litio en Chile, Bolivia y Argentina.
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