El canciller de Brasil, Ernesto Araujo, cuestionó ayer que algunos gobiernos de la región pretendan desestabilizar el proceso de transición democrático en Bolivia. "Es inaceptable sobre todo que algunos gobiernos de la región se adhieran a semejante ataque contra la democracia en Bolivia", refirió en su cuenta de Twitter.
Las repercusiones surgen tras los pronunciamientos de los gobiernos de México y Argentina, que respaldan a Evo Morales, y refieren que supuestamente no hubo fraude en las elecciones de Bolivia, del 20 de octubre, afirmaciones apoyadas en un análisis publicado en el blog "Monkey Cage" (Jaula de monos), en The Washington Post, cuyos argumentos ya fueron rebatidos y dejados de lado por falta de sustento en la gestión pasada.
Araujo fue enfático y señaló que en Bolivia fue "clarísimo" el fraude electoral en octubre de 2019, que además fue documentado por la OEA.
