Según información preliminar de la gobernadora de Cochabamba, Esther Soria, existen 92 familias y 22 viviendas afectadas por la mazamorra generada por el desborde del río Taquiña en el municipio de Tiquipaya.
"Hasta el momento tenemos el reporte de 22 viviendas afectadas y 92 familias que han sido evacuadas que están en los diferentes albergues. Hay 23 personas que han sido atendidas por temas de salud", informó al periódico Opinión.
Todavía se espera que el Gobierno brinde un informe oficial de los daños que ocasionó la mazamorra. El ministro de Gobierno, Arturo Murillo, aseguró que no existe pérdida de vidas humanas y solo daños materiales de consideración. Otra de las tareas en la que se está trabajando es en ubicar a las personas que perdieron sus viviendas para proceder a realizar la limpieza de la mazamorra.
Hasta el cierre de edición, la mazamorra no cesaba en Tiquipaya. El ministro de Defensa, Luis Fernando López, junto a otras autoridades gubernamentales, ordenó la evacuación inmediata de los vecinos que viven junto al río Taquiña para evitar mayores daños.
"Al momento es un desastre (...) La situación es compleja porque por información de los técnicos de la gobernación la crecida del río (Taquiña) es permanente y ya se ordenó la evacuación a dos cuadras del río; esperemos que los pobladores nos colaboren y que salgan de sus casas, esa la principal preocupación", mencionó López.
Afirmó que hay personas que no quieren dejar sus casas por temor a que sean saqueadas por desconocidos. López recalcó que lo principal es salvar las vidas.
La presidenta transitoria, Jeanine Áñez, llegó ayer al lugar e hizo un sobrevuelo para conocer de cerca el desastre que ocasionó el desborde el río. Se comprometió a colaborar en todo lo necesario. Paralelamente un helicóptero de la Fuerza Aérea Boliviana llegó a la zona para rescatar a las personas que se encuentran atrapadas en sus casas.
Aunque no hay reportes de fallecidos, los equipos de rescate auxiliaron a varios heridos que ya fueron trasladados a hospitales de la región y la ciudad capital.
“Es urgente que se tomen medidas preventivas, pero ahora creo que lo importante es la emergencia. Que vengan las maquinarias para que no pase algo mayor. Gracias a Dios no ha habido ninguna pérdida humana y esperamos que no suceda”, indicó al dirigirse a los afectados.
