El martes (28 de enero) dos bolivianos, que pilotaban un avión Gulfstream Aerospace G-1159A, fueron obligados por la Fuerza Aérea Mexicana a aterrizar en un aeropuerto de Quintana Roo, de modo que no pudieron llegar a su destino final, la isla Cozumel. Esta acción permitió al Gobierno de México requisar la aeronave, donde encontró casi una tonelada de cocaína, y aprehendió a Aldo López Matienzo (51) y Miguel Ángel Blásquez Vallejos (43). Ahora, Bolivia cruza información con cuatro países para saber de dónde salió la droga.
“Se está haciendo el trabajo de cruce de información, no solo con México y Argentina, sino con los distintos países donde creemos que pudieron tener una parada momentánea al haber salido, como Panamá”, le dijo el viceministro de Defensa Social y Sustancias Controladas, Jaime Zamora, a ABI.
Además de Argentina, México y Panamá, Perú es el otro país con el que se intercambia información. Una de las hipótesis es que el jet, después de despegar de un aeropuerto de Salta, hizo una parada en Perú o Bolivia para cargar la droga.
Las autoridades argentinas señalan que de la terminal aérea de Salta el avión salió sin la cocaína, puesto que en los tres controles realizados no se encontró sustancias controladas.
