La disputa entre el Primer Comando de la Capital (PCC) y el Comando Vermelho (CV), las dos organizaciones criminales más poderosas de Brasil, se trasladó a territorio boliviano, donde ambas estructuras buscan controlar corredores estratégicos para el tráfico de cocaína, según reconocieron este lunes el Gobierno y la Policía tras la reciente ola de asesinatos en Santa Cruz.
Esta disputa territorial dejó nueve personas fallecidas en solo cinco días, entre ellas el subteniente Nelson Yerson Salazar cuyo cuerpo fue hallado calcinado tras un ataque armado en la zona de San Matías, fronteriza con Brasil.
El ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, se refirió al tema este lunes durante el acto de homenaje al efectivo policial, quien recibió el ascenso póstumo al grado de teniente tras perder la vida en cumplimiento de sus funciones.
“Vivimos épocas muy difíciles. Hay dos grandes clanes delictivos del Brasil que se están enfrentando en Bolivia, que se están disputando territorio de nuestra patria para ver quién controla el narcotráfico”, manifestó Oviedo al señalar que la ola de violencia en la frontera tiene relación con la guerra del PCC y el Comando Vermelho por el control de una ruta de droga que atraviesa Bolivia hacia el exterior.
Sin embargo, el ministro rechazó que el crimen organizado haya superado a la Policía y destacó los golpes al narcotráfico en los últimos seis meses: 17 capos expulsados, 283 toneladas de droga incautadas, 58 avionetas, 10 pistas clandestinas destruidas y 370 inmuebles confiscados.
“Como nunca en los últimos 20 años se han dado estos resultados. Lo que yo hago desde acá es reconocer la inmensa tarea que estamos haciendo”, concluyó.
LA POLICÍA
El comandante departamental de la Policía de Santa Cruz, coronel David Gómez, en una entrevista con Unitel, se pronunció en la misma línea. “Hay una pugna de poder entre dos facciones de nacionalidad brasileña como es el Primer Comando de la Capital y el Comando Vermelho”, advirtió
Ante este escenario, las fuerzas de seguridad desplegaron operativos terrestres y aéreos en regiones fronterizas con Brasil, donde se logró intervenir pistas clandestinas de aterrizaje y decomisar combustible para aeronaves, equipamiento y logística presuntamente vinculada al traslado de sustancias controladas.
Además, el alto mando policial y militar reforzó el despliegue de unidades especiales en zonas consideradas críticas, con patrullajes junto a las Fuerzas Armadas, con el objetivo de afectar la estructura operativa de estos grupos criminales y restablecer la seguridad en la frontera.
DESTAQUE
- La presencia del PCC y el CV en Bolivia no es un fenómeno reciente. Desde hace más de una década, informes de inteligencia y sucesivos operativos policiales advirtieron que ambas organizaciones brasileñas utilizan el territorio boliviano como punto estratégico para el acopio, la logística y el traslado de droga hacia Brasil y otros mercados internacionales.
